Atentado a la AMIA

El atentado a la AMIA fue un ataque terrorista con coche bomba que sufrió la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el lunes 18 de julio de 1994.

Dos años antes, un atentado similar destruyó la embajada de Israel en Argentina, causando la muerte de 22 personas.

Consecuencias

El ataque dejó un saldo de 85 personas asesinadas y 300 heridas, siendo considerado uno de los mayores atentados terroristas de la historia argentina.

También fue el mayor ataque contra objetivos judíos fuera de Israel desde la Segunda Guerra Mundial.

Investigación

En 2006, durante la presidencia de Néstor Kirchner, el fiscal especial acusó al gobierno de Irán de planificar el atentado y a la organización Hezbolá de ejecutarlo.

Irán negó las acusaciones. La justicia argentina imputó a varios funcionarios iraníes y un ciudadano libanés, emitiendo órdenes de captura internacional a través de Interpol.

Encubrimiento

Durante los primeros años, la investigación estuvo marcada por irregularidades y encubrimiento por parte de funcionarios del gobierno de Carlos Menem.

En 2004, el tribunal absolvió a los acusados del primer juicio y ordenó su liberación, además de destituir a autoridades judiciales involucradas.

Fiscal Alberto Nisman

En 2004 se creó la unidad fiscal UFI-AMIA, liderada por el fiscal Alberto Nisman.

En 2015, Nisman denunció a funcionarios del gobierno por encubrimiento, pero fue encontrado muerto poco antes de presentar su informe ante el Congreso.

En 2018, la justicia consideró que su muerte fue un asesinato, aunque la causa sigue sin resolverse completamente.

Juicios posteriores

Nuevas investigaciones

Investigaciones posteriores, incluyendo informes del Mossad, sostuvieron que Irán financió el atentado y Hezbolá lo ejecutó.

En 2024, la justicia argentina confirmó que el atentado fue un delito de lesa humanidad y responsabilizó a Irán como autor intelectual.

Situación actual

En 2025 se abrió la posibilidad de realizar un juicio en ausencia contra los acusados que no pueden ser extraditados.

Conclusión

El atentado a la AMIA sigue siendo un caso sin resolver completamente y un símbolo de impunidad en Argentina.


Fuente: Artículo original en Wikipedia